miércoles, 25 de junio de 2008

2008-06-21 Marcha Cicloturista Infantil

Aunque poco publicitada, comparada con la fecha original, por fin hemos podido celebrar una marcha cicloturista infantil. La participación ha sido inferior a la esperada inicialmente, ya que la fecha elegida ha sido de compromiso, al finalizar el curso escolar, y unos y otros teníamos comprometidas el resto de fechas, antes de que comiencen los peregrinajes a la playa.

Aunque la hora prevista inicialmente era a las 8 de la tarde, con el fin de que no hiciese excesivo calor, y teniendo en cuenta que los días son muy largos en estas fechas, la transmisión boca a boca del evento iba adelantando la hora del comienzo, hasta el punto de que a las 7 ya se estaba reclamando la salida, con la presencia de 8 valientes dispuestos a emprender la marcha, aunque uno de ellos nos esperaría en el frontón, lugar previsto para la finalización de la ruta.


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Estuvimos esperando hasta las 7:30 para ver si se animaban algunos participantes más, pero finalmente fuimos 14 los presentes en el recorrido.

En esta ocasión no había un recorrido fijo establecido, así que según se encontraran lo niños por el camino, continuaríamos en una u otra dirección, para alargarlo o recortarlo. Salimos de la plaza de la Iglesia por el camino que va a Vellosillo, con una desnivel inicial de 20 metros, que tanto para los pequeños, como los mayores que no están acostumbrados se hace duro. A la altura de la Cruz debíamos esperarnos para seguir en grupo, pero ya se hace difícil sujetar a los más fuertes, que se toman la excursión como si de una carrera de tratara.

Una vez reagrupados, continuamos rectos, pasando el desvío del camino del deposito, para llegar hasta la carretera que va a Torrecilla, cruzarla y un poco más adelante, tomar el camino que sale a la izquierda. Este camino se encuentra en peor estado, por lo que los niños deben tomar más precauciones. Llegamos hasta la zona de los arboles donde se encuentran la primera dificultad, al encontrar una zona de grandes piedras en mitad del camino, lo que les obliga a cruzar con destreza.

En este punto sufrimos la primera baja infantil, ya que Lorena no puede más, más por culpa de la bici que lleva (Carlos, gástate la pasta, y cómprala una bici adecuada a su talla), que de las fuerzas que tiene, así que dejamos la bici en la cuneta y su madre se presta a llevarla el resto del recorrido en el soporte de su bici.

La bajada hasta Torrecilla se complica, con un camino estrecho, lleno de piedras y hierba. Una vez en el pueblo, nos reagrupamos nuevamente y decidimos (lo decido yo, pero nadie se opone) seguir por el camino que va a Sepúlveda por el río. En la parte inicial el camino es bueno y de bajada, para empeorar en la parte final por las rodadas de los tractores por la lluvia.

Cuando llegamos al cruce, paramos para reagruparnos y descansar un poco, a algunos mayores les está pareciendo un poco largo el recorrido, pero desde aquí ya no tiene remedio, nos encontramos en el punto más alejado y poco se pude hacer para acortar. La distancia recorrida hasta el momento, es la misma que la prevista inicialmente en el otro recorrido, y el tiempo nos ha acompañado hasta el momento, ya que una nube se ha encargado de tapar el sol, para que no nos molestara, teniendo una temperatura muy agradable.

Salimos en dirección a La Nava, por un camino bastante llano, aunque con la hierba bastante alta, que en ocasiones dificultaba bastante la marcha. En este punto Gonzalo, el más pequeño de los participantes abandona provisionalmente, aunque después continuaría desde La Nava, un gran esfuerzo realizado, teniendo en cuenta que hace apenas dos meses que quitó los ruedines. Paula también se para unas cuantas veces, más por falta de motivación, que por falta de fuerzas, al haberse descolgado del resto del grupo de niños. Una vez en La Nava, con ñas calles llenas de banderines, paramos otro rato, que las caras de algunos ya muestras síntomas de cansancio. Ya queda poco aunque hay que subir la cuesta, y no tenemos ninguna prisa.

Una vez recuperados, damos una vuelta por el pueblo, pues nos están esperando para darnos ánimos. Una vez en la carretera, torcemos a la izquierda, y luego a la derecha para iniciar la subida hasta el frontón. Aquí se produce una avería mecánica, y Gemma debe volver andando al soltarse una biela.

La llegada hasta el frontón es un poco desconcierto, ya que cada uno hace la guerra por su cuenta, y una vez "aparcada" la bici se van a jugar a los columpios, etc. Al no haber nada preparado en esta ocasión (refrescos y chuches para recuperar del esfuerzo) tampoco es mayor problema.

Al menos nos lo hemos pasado bien, quizás ha sido un poco larga, pero tampoco conocíamos el estado de forma en el que se encontraba cada niño, y al ser pocos, tampoco podíamos repartirnos en varios grupos. Lo que ha quedado demostrado, es que no se necesita una ocasión especial para juntarnos y salir a dar una vuelta... cuando queráis, cualquier fin de semana lo repetimos.



Las fotos que realicé antes y durante el recorrido, la voy a colgar en un álbum web, de uso restringido. Los que estáis interesados en ver las fotos poneros en contacto y os paso el enlace con la clave correspondiente.

martes, 17 de junio de 2008

2008-06-15 Escapada en solitario por la falda de la Sierra.

La convocatoria a través del calendario de actividades del blog, fue todo un existo. El domingo, que fue cuando al final se decidió hacer la ruta, solo voy a ir yo solo, por lo tanto, decido que venga mi amigo imaginario para hacer más entretenida la ruta.

El domingo aparece como últimamente, nublado, lo cual me hace pensar si tengo algo mejor que hacer que ir en bici, pero mi amigo tiene muchas ganas y me dice que lo pasaremos bien.

Salimos por el camino que sube al cerro, y mi amigo parece que tiene ganas de dar caña, ya que empieza rapidito, yo como puedo le sigo, seguimos todo el camino recto, hasta el cruce de las alpacas, donde giramos hacia Ventosilla, por el camino que ya hemos hecho muchas veces, al llegar a la carretera y no encontrar ningún coche, decidimos bajar por ella, ya que después atravesando la N-110, hay un camino que sube hasta la cañada. Aunque esta medio nublado nos quitamos la chaqueta y hacemos una foto de la sierra, nuestro objetivo.


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En la subida sigue apretando, hasta que nos encontramos con unas vacas que nos cortan el camino, subimos más despacio para ver si se hacen a un lado, porque sino me parece que las vamos a llevar hasta lo alto de la sierra, por fin ven una entrada, y se meten, ya estamos en la cañada, abriendo una puerta y ya sin grandes subidas vamos avanzando, hasta que llegamos al camino que bajamos hace unas semanas, cuando hicimos la ruta a Somosierra. Hay que bajar un poco por el, y girar a la izquierda antes de llegar a un caseto que hay, después nos confundimos y cogemos otro camino que sin darnos cuenta nos empieza a bajar, ya se ve Pradena muy cerca, pero antes de bajar del todo vemos un camino a la izquierda, que vuelve a subir, pues para ya vamos, platito pequeño y para arriba, parece que mi amigo ya va más tranquilo, pues no me cuesta mucho seguirle. Volvemos a coger la cañada, y me dan ganas de ir a ver donde perdí el camino, pero seguimos para adelante, otro día se hace la ruta al revés.

En este punto, ahora aposta se abandona la cañada y se va en dirección de los acebos, que ya desde lejos se les ve brillar las hojas. Desde ahí, a coger el atajo que sube hasta el camino del puerto de la acebeda, cuando llegamos a el, paramos a coger agua. En esta subida, ni el "apretado", ni yo digo que me llevaba despacio.

Desde hay cogemos la cuerda y a buen ritmo nos ponemos rápidos en el camino que sube hasta la Berrocosas de Arcones, bajamos a Arcones, donde paramos a tomarnos la cerveza de rigor.

Desde ahí, por caminos ya más que conocidos, tengo la sensación de tener la ruta ya hecha, y que esto solo es la vuelta a casa. Pasamos primero por Huerta, después muy cerca del Puente Urbano, que no bajamos, ya que con mas agua que lo habíamos visto, yo creo que no lo veremos. Pero no nos quedamos sin ver el agua, en mitad del camino encontramos un charco de 20 metros, sin pensarlo mucho y mojándonos los pies, ya que también cubre, se pasa.

Bajamos hasta el Arenal, de ahí a La Matilla, a ver si hay alguien para tomar una cerveza. Hay suerte, esta Paco, vamos a su casa y tranquilamente le cuento la ruta, y planeamos futuras meriendas, sin darme cuenta se nos hace tarde, y ahora si que a todo cisco, ahora el que tiene prisa soy yo, bajamos por el camino de siempre hasta el Condado.

Nada mas llegar me despido de mi amigo, y le dijo que espero no tenerle que volver a ver.


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Ruta en formato GPX y KMZ.


Enviado por Captwo

martes, 10 de junio de 2008

2008-06-08 Desde Cerezo de Abajo a La Pinilla

Después de estar 20 días sin poder tocar la bici, un domingo más que solo somos dos... y para no variar, el tiempo continua igual, un día gris, con el cielo cubierto de nubes, aunque hoy no amenaza lluvia.

Hoy nos lo planteamos de forma diferente, aprovechando que en la Estación de Esquí de La Pinilla hay una prueba de descenso "Down Hill", nos vamos en coche hasta Cerezo de Abajo, y desde allí iniciamos la subida hasta La Pinilla.


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Una vez en Cerezo de Abajo, junto a la gasolinera, tomamos la antigua N-I en dirección a Burgos, para girar a la derecha y pasar por debajo del viaducto, cogiendo el camino de servicio y a la altura del túnel, giramos a la izquierda en dirección a Cerezo de Arriba, para iniciar una suave subida de unos 4Km, que al final se hace un poco más duro, justo a la entrada del pueblo.

Atravesamos parte del pueblo, para girar a la derecha descendiendo hasta el río Cerezuelo, y en el primer cruce, tomamos el camino de la derecha, para intentar ir el mayor tiempo posible por caminos, y no salir a la carretera. La siguiente cuesta impresiona, pero parece que me encuentro mejor de lo que esperaba, y rápidamente llegamos hasta la Cañada Real Soriana Occidental, donde giramos ala izquierda, para poco después desviarnos hacia la derecha. siguiendo la falda de la montaña y la línea de pinos, pasando sobre la vía del tren.

Llegamos hasta un camino ancho y en mejor estado y tras una bajada y la siguiente subida, llegamos hasta la carretera que sube hasta la estación de esquí. El buen estado de la carretera, y el poco tráfico que tiene, hace que me lo tome con ganas aunque lógicamente Juanma va sobrado y poco o poco me va dejando... y eso que me va esperando.

Una vez el el aparcamiento y la zona de tiendas vemos la variedad de "maquinas" que se utilizan para este tipo de pruebas, y me da la impresión que desentono... tanto por mi bici, como por la edad de los que participan en este tipo de pruebas. Puesto que la subida hasta la salida la realizan en los remontes, y los tienen abiertos y funcionando Juanma está tentado de subir hasta arriba, pero finalmente lo dejamos, subiendo solo hasta donde se encuentra la meta. Hacemos unas fotos, y decidimos bajar.

La bajada la hacemos por un camino que sale desde el aparcamiento. La puerta está cerrada con un candado, pero saltamos y comenzamos el descenso. A Juanma le ha gustado la prueba, y baja bastante rápido, hasta que mete la rueda en una rodada, y casi se va al suelo. Por suerte consigue controlar la bici, ya que me hubiera llevado por delante, ya que en ese momento me había puesto paralelo a él.

Al llegar a un cortafuegos, seguimos por el camino que sale de frente, nos encontramos con algunas puertas que están todas cerradas con cadenas y candados, lo que nos obliga a saltar en las que no tienen paso lateral. Seguimos descendiendo hasta llegar de nuevo a la Cañada Real, frente a la estación de Riaza, y aquí nos equivocamos de camino, bajando hasta el río, teniendo que cruzarlo como podemos. Esto nos obliga a subir, siguiendo el camino indicado en los postes de las sendas, hasta el camino, donde hay una nueva puerta.

Seguimos de frente, hasta que el camino llega junto a la carretera, donde giramos la derecha , y una vez en la carretera a la izquierda, para pasar el puente y tomar el desvío a Soto de Sepúlveda. Cruzamos el pueblo y nos desviamos a la izquierda en dirección a la N-I y Sotillo. Continuamos hasta llegar a la Cañada Real Segoviana, donde giramos a la izquierda, iniciando el camino de vuelta hacia Cerezo.

Continuamos como podemos, ya que el viento nos da de cara, y con la hierba cuesta bastante avanzar, hasta llegar a Mansilla, donde giramos la izquierda, tomando el camino paralelo a la carretera, en la zona donde se encuentran los nidos de las cigueñas, para salir nuevamente a la carretera y llegar hasta el coche.

La ruta de hoy ha sido un poco más corta que de costumbre, pero compensada con la subida, aunque un trozo haya sido por carretera, no ha estado mal.



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Ruta en formato GPX y KMZ.